Señor Canciller, señores Secretarios y Subsecretarios, miembros del cuerpo diplomático extranjero, invitados especiales, queridos colegas: El festejo en el presente año del Día del Diplomático argentino reviste una especial significación, ya que coincide con el Bicentenario de la Revolución de Mayo. Para todos los argentinos que desde entonces se han esforzado, tanto en la esfera pública como en la privada, por contribuir a forjar un destino común asentado sobre principios básicos de convivencia como los que imaginaron los héroes de Mayo, esta efemérides implica un compromiso para reflexionar en torno a lo que resta por hacer y cómo lograrlo para que la Argentina alcance los niveles de desarrollo humano a los que todos aspiramos. Este empeño se torna aún más perentorio para quienes hemos elegido el servicio público como carrera, máxime si conlleva la responsabilidad de representar a nuestro país en el exterior. En esta oportunidad, estoy seguro que respondo al mandato que me han otorgado nuestros afiliados si renuevo ese compromiso en nombre de todos ellos. En el presente año también estamos celebrando el vigésimo quinto aniversario de nuestra Asociación. Deseo en esta oportunidad, como lo hiciera en ocasión del Acto conmemorativo que llevamos a cabo el 26 de marzo último, rendir un justo homenaje a quienes tuvieron la iniciativa de fundar la Asociación y llevarla adelante durante este cuarto de siglo. Creo que el balance de la gestión de la Asociación puede considerarse positivo. Lejos de centrarnos exclusivamente en el mandato estatutario de defender nuestros intereses profesionales y velar por el cumplimiento de la ley y de los reglamentos que nos rigen, el APSEN siempre ha mirado un poco más lejos, convencido de que la representación de nuestro país en el mundo estará mejor asegurada si se basa en un cuerpo profesional que responda adecuadamente a las crecientes exigencias de un mundo globalizado y a la complejidad de los temas que preocupan a la comunidad internacional. Por eso hemos propiciado un cuerpo crecientemente profesional y capacitado, con reglas severas para el ingreso y para las promociones, y en el que imperen la justicia y la equidad, al menos en la medida en que una entidad formada por seres humanos puede alcanzar. Sabemos que estamos aún lejos de haber logrado alcanzar estos elevados ideales, pero también sabemos que no cejaremos en nuestro afán por encontrar los caminos que nos lleven a tales fines. La sociedad a la que nos debemos tiene derecho a exigirnos que pongamos en la tarea de servirla nuestro mejor empeño. Por estas razones, nos hemos esmerado por mantener bajo permanente escrutinio la forma en que se desenvuelven en la Cancillería las actividades vinculadas con los temas que hacen al desarrollo ordenado de la carrera, velando por un sistema de incentivos a la mejor capacitación de los colegas y para su desempeño en un ambiente laboral solidario y armonioso, en el que los más esforzados alcancen su recompensa, que en definitiva no es más que aumentar el peso de sus responsabilidades. En este último sentido, hemos visto con satisfacción que varios de nuestros colegas, prestigiosos todos ellos, han accedido últimamente a cargos críticos, tanto en el país como en las representaciones en el exterior. Tal como se lo hiciéremos saber al Canciller Timerman en nuestro reciente encuentro, celebramos que sus primeras decisiones hayan estado orientadas a fortalecer la representatividad de funcionarios de carrera en altos cargos de la Cancillería. Estamos seguros de que no se verá defraudado, dado que la excelencia profesional y la experiencia de esos colegas rendirá los frutos que cabe esperar de su gestión. En este afán de la Asociación por coadyuvar con las autoridades de la Cancillería en el perfeccionamiento de los métodos y del logro del empleo más productivo de los recursos humanos y materiales es que hemos hecho llegar de manera permanente a los responsables de estos temas sugerencias e iniciativas debidamente fundadas y que han resultado exitosas en otros servicios exteriores. El Seminario celebrado hace exactamente un año constituyó un excelente jalón en ese empeño y fue un punto de partida para profundizar los distintos temas abordados. Justamente en estos días daremos a publicidad el informe y las conclusiones del Seminario, sobre las que continuaremos edificando, ya que pensamos convocar a nuestros colegas a un nuevo ejercicio que redunde en propuestas concretas a las autoridades en temas de estructura y recursos humanos. En la misma dirección apuntan nuestras publicaciones, con las que aspiramos a difundir el pensamiento y la labor de nuestros colegas y su producción académica. Justamente hoy hemos comenzado a entregar el tercer número de nuestra revista, TEMAS. También en estos días comenzó la distribución en las librerías del libro sobre historia diplomática argentina de nuestro colega el Embajador José Ramón Sanchis Muñoz, publicado por EUDEBA con nuestra colaboración. Nuestros colegas también han difundido en diversos medios de prensa, con nuestro patrocinio, temas vinculados con nuestra profesión, en una tarea que aspira a consolidar la imagen del diplomático profesional en la opinión pública y a contribuir a que se valore nuestra tarea. Durante el año transcurrido hemos puesto especial énfasis en favorecer la integración de nuestros afiliados del Cuerpo Permanente Pasivo en nuestra Asociación. En una reciente Asamblea Ordinaria hemos facilitado su membresía, a lo que han respondido nuestros colegas jubilados de manera muy alentadora. Queremos que el hecho de la jubilación no implique una ruptura de su vinculación con los colegas e instarlos a mantener vivo el espíritu de cuerpo que nos caracteriza. Contamos con su colaboración en las tareas que desarrollamos, a las que mucho tienen que aportar. En igual sentido, quisiera celebrar el significativo hecho de que la totalidad de las cuatro últimas camadas de egresados del ISEN se haya afiliado a nuestra Asociación. Ello permite consolidar la participación activa de los más jóvenes colegas en todas las instancias y actividades de la Asociación, lo que, sin duda, también nos enriquece y fortalece. Merced a esta respuesta y a las afiliaciones y reafiliaciones de otros colegas, hemos alcanzado el porcentaje de más del 92% del total de funcionarios en actividad, una proporción muy alta para cualquier sindicato. El total de afiliados también ha alcanzado un record histórico. Aprovecho a apelar a la solidaridad de todos los colegas para que pronto lleguemos al 100 % de la planta. No es mi intención recordarles a nuestros afiliados y amigos las numerosas y variadas gestiones que hemos llevado a cabo durante el año transcurrido, porque ya han sido abusivamente anoticiados a través de más de 100 comunicaciones en lo que va del año. Sólo deseo que sepan que seguimos esforzándonos por brindar crecientes servicios. A ese fin apuntan los subsidios que por primera vez estará en condiciones de brindar la Asociación, aprobados en la reciente Asamblea Extraordinaria. En la misma Asamblea hemos modificado nuestros estatutos para hacer posible la intensificación de la acción solidaria con los sectores carenciados o afectados por siniestros, a lo que destinaremos una parte de lo recaudado en concepto de cuotas sociales. En suma, luego de casi dos años de ser elegido para encabezar la presente Comisión Directiva, estoy convencido de que, si el APSEN no existiera, habría que inventarlo. Dado que en febrero del año que viene completaré mi mandato, aprovecho esta oportunidad para agradecer a todos los miembros de la Comisión Directiva que me han acompañado en este empeño, así como a la planta permanente del APSEN, con Rodolfo Lamboglia al frente, y para asegurarles que en lo que queda de mi gestión pueden seguir contando con mi mejor disposición para seguir llevando adelante los fines para los que la Asociación fue creada. Y desearle mucho éxito en las próximas elecciones a la lista de candidatos a sucedernos en la Comisión, que encabeza el Ministro Jorge Osella. Dado que ésta es la única lista presentada, puedo hacerlo sin incurrir en favoritismos. Feliz Día del Diplomático a los colegas, y muchas gracias a todos por acompañarnos. Muchas gracias.
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