DIARIO LA NACIÓN - Sección Economía. Domingo 15 de abril de 2007 Inestabilidad laboral: la situación permite manejos discrecionales del Gobierno, como en el caso del Indec La mayoría de los profesionales que entraron en el Estado por concurso sigue en su puesto aun con el contrato vencido La falta de concursos para designar a la burocracia profesionalizada del Estado ha llevado a que la gran mayoría de los cargos -que deberían ser ocupados por funcionarios que hayan concursado con otros frente a un tribunal imparcial- esté actualmente vencidos. Si bien no hay estadísticas sobre el tema o, mejor dicho, sí las hay pero el Gobierno no las difunde, analistas que siguen de cerca la administración pública confirman que el grueso de los concursos está "caído". Existen varios regímenes para ingresar a trabajar en la administración pública nacional por concurso de antecedentes pero ninguno se utiliza. Son varias también las excepciones para que quienes ingresan en el Estado lo hagan sin oponer antecedentes con nadie. Estas son las que más se utilizan. La desidia de sucesivas administraciones sobre el asunto ha llevado a que actualmente no se escuchen llamados a concursos para cubrir cargos profesionalizados de la administración. La situación sobre la falta de concursos mostró el lado útil para el Gobierno a fines de enero pasado, cuando el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se abalanzó sobre el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Entonces, una de sus directoras -el cargo más alto al que puede llegar un empleado estatal- pidió que se la separara del cargo. Se trataba de Graciela Bevacqua, directora del Indice de Precios. Ese mismo día, desde el Ministerio de Economía se distribuyó un escueto comunicado. En él, el Palacio de Hacienda informaba que la funcionaria ya tenía su cargo vencido y que mal se podía pedir la separación de un cargo que ya no se detentaba. "No hay concursos para cargos profesionales. Imagínese que si eso sucediera, con la cantidad de cargos que hay se deberían llenar los diarios de llamados", dijo a LA NACION Osvaldo Giordano, economista del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa). Ahora bien, ¿quiénes ocupan los cargos de esos funcionarios? "En general son los mismos que ganaron el concurso hace años. Se firman decretos mediante los que les dan un plazo provisional de 120 días hasta que se llame a concurso. Lo que pasa es que quedan a tiro del Gobierno de turno para ser removidos con el pretexto de que no tienen el concurso vigente", agregó. Según un informe de Poder Ciudadano, preparado para la Segunda Ronda del Mecanismo de Seguimiento de la Implementación de la Convención Interamericana contra la Corrupción, en la Argentina hay vigentes tres sistemas de contratación de personal del Estado."Existe un régimen general de estabilidad en el empleo público, al cual se ingresa a través de un sistema basado en el mérito llamado Sistema Nacional de la Profesión Administrativa (Sinapa), y otros regímenes contractuales o de ingreso que no cuentan con la estabilidad formal en el cargo ni con un sistema de ingreso basado en el mérito", describe el trabajo. Sin embargo, desde 1999, en las sucesivas leyes de Presupuesto se prohibió "la cobertura de vacantes en la administración pública nacional existentes hasta la fecha de sanción de la ley o las que se produzcan con posterioridad salvo decisión fundada del jefe de Gabinete de Ministros." Basta mirar el Boletín Oficial cualquier día para ver cuál es el sistema que se utiliza actualmente: la contratación directa y la excepción al régimen de concursos. Claro que estos sistemas contractuales no cuentan con la estabilidad formal en el cargo ni con un sistema de ingreso basado en el mérito. Actualmente, el recurso que se utiliza a diario y sin miramientos es el que prevé el decreto 1184/01, un sistema previsto para la excepción y para la contratación de personal especializado que no se encuentra dentro del plantel de la administración pública. "El decreto 1184/01 determina las condiciones en las cuales la administración pública queda autorizada para la contratación de personas para la prestación de servicios técnicos o profesionales especializados y/o ejecución de obras", sostiene el informe. Esta es la herramienta preferida por el Gobierno para que entren agentes en el Estado. Sucede que con una decisión del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, es posible ingresar en la administración pública sin concurso de antecedentes. "Este tipo de contratos, que se hacen por un tiempo determinado, suelen ser renovados durante años. Luego es imposible rescindirlos porque hay una relación laboral encubierta entonces se terminan incorporando cantidades de agentes", afirmó un consultor que prefirió no dar su nombre. El trabajo de Poder Ciudadano, que se realizó en junio pasado, concluye que la planta permanente del Estado contaba con 260.262 empleados. Por su parte, en otros entes del Estado trabajaban otros 21.556 individuos. Por Diego Cabot De la Redacción de LA NACION
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