Desaliento en las Relaciones Exteriores PDF Imprimir Correo electrónico
Listados - Colaboraciones

Diario EL MERCURIO, Chile, domingo 3 de diciembre de 2006.

Una encuesta independiente, realizada por la firma Adimark, acusa un creciente desánimo entre los profesionales de la diplomacia. En opinión de los funcionarios, la politización en los nombramientos, las contrataciones paralelas y las influencias partidistas y corporativistas en las destinaciones están llegando a niveles graves de frustración y favoritismo.

Según esa muestra, más de dos tercios de los profesionales encuestados estiman que existe un deterioro en el funcionamiento de la Cancillería y un predominio de las discriminaciones y preferencias políticas en la gestión de su personal. Los sondeos recogen también una percepción de omisión de las opiniones técnicas e independientes en las propuestas y la gestión de la política internacional.

Esta encuesta es un instrumento valioso, pues la opinión pública desconoce las privaciones y tiene una apreciación bastante superficial de la carrera diplomática. Sólo a raíz de casos específicos se entera de las faltas de recursos y de las fallas de gestión.

Este panorama de desazón no es nuevo, pero sí lo es la profundidad de la impresión funcionaria sobre injusticias e ineficiencias. Éste no es un asunto meramente gremial, sino de interés nacional: medios suficientes y personal calificado favorecen la promoción y defensa de los intereses chilenos en el extranjero. En cambio, la privación de medios y la gravitación de las redes de influencia por sobre la idoneidad producen injusticias, incompetencias y desprotección de los intereses del país.

En este panorama, pocos son los incentivos para atraer a los mejores profesionales y perfeccionar permanentemente las capacidades de los funcionarios disponibles, de manera que ellos cuenten con la calificación necesaria en idiomas, conocimiento apropiado de las realidades e intereses internos y externos, habilidades negociadoras y demás requerimientos especializados de sus cargos.

No puede ignorarse que las insuficiencias en esta repartición trascienden nuestras fronteras y, gradualmente, nos van situando en desventaja frente a otras cancillerías bien dotadas, donde los mejores diplomáticos son premiados con ascensos y con las destinaciones más relevantes, hasta ocupar las principales embajadas y jerarquías. Eso, lamentablemente, no es la tónica en nuestro país.

Frente a este ensombrecido panorama, parecería que una vez más, se ha propuesto la modernización y profesionalización del servicio exterior, promesa incumplida de sucesivos gobiernos.

 

Afiliados: Ingresar

¡Bienvenido! Ingrese su nombre de usuario (trigrama) y contraseña (DNI) para acceder a secciones exclusivas para afiliados.



Búsqueda